Esto no es un problema solo de Twitter, también de Facebook y de YouTube. Las políticas de uso de cada red social son claras y unánimes: «No permitimos la compra de seguidores». Pero la realidad es muy distinta y todas ellas ya han admitido tener serios problemas con bots o cuentas falsas.
La que más dificultades plantea en la lucha contra este ejército de caminantes falsos "es Twitter". La red de microblogging cifra sus usuarios totales en 330 millones y admite que «es posible» que cerca de 48 millones sean falsos. La cifra de Facebook ronda los 60 millones de cuentas falsas de los más de 2.000 millones de usuarios que acumula la plataforma de Zuckerberg.
Nos preguntamos, ¿por qué no cierran estas cuentas? «A la red social se le plantea un dilema. Si se recortan esas cuentas falsas habría una caída de usuarios y eso puede tener efectos importantes», señala Luis Díaz, CEO de Human to Human.
«En diciembre de 2017, nuestros sistemas identificaron y desafiaron un promedio de 6,4 millones de cuentas sospechosas por semana», explica Twitter. Una de las herramientas usadas por la red social del pajarito azul está centrada en la inteligencia artificial, porque «la forma más efectiva de combatir los bots sospechosos es detenerlos antes de que comiencen», señalan. Sus técnicas permiten vigilar 523.000 inicios de sesión sospechosos al día. En Facebook, según relatan este diario, se basan en las denuncias de los propios usuarios.


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